me explico, los y las que habitáis las grandes, y no tan grandes urbes y villas, estaréis más que acostumbrados a compatibilizar vustro sueño con ruido de vida en la noche; el que no vive encima de un pub, lo hace a esacasos metros de la vía del tren, en las cercanías de hospitales, a pocos kilómetros de un aeropuerto...y así un largo etcétera de contingencias que hace convivir, de mejor o peor modo, vuestro sueño con la actividad nocturna...vale, es cuestión de adaptarse, ya lo sé.
pero, ¿ y qué me decís si os digo que quien ha perturbado mi sueño hasta en más de tres ocasiones han sido los gallos de la vecina? sí, esos lustrosos capones que son cebados en los bajos de un hórreo

situado a escasos metros de mis aposentos, y que por lo visto, se han visto (v.l.r) afectados por el cambio horario y se han customizado en cucos. no entienden que cuando tienen que cantar es al amanecer, no a cada santa hora!!!
y a mi, que me gustan los animales, pero no especialmente los armados de pico y plumas, sólo me resta preguntar ¿falta mucho para nochebuena?

bsssssss








